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PRIMER ASEDIO    Página II

 


15 DE JUNIO AL 14 DE AGOSTO DE 1808

 
Batería del Portillo con la intrépida Agustina de Aragón.
Al fondo el castillo de la Aljafería 


En la madrugada del 1 de Julio, comenzó el bombardeo desde las alturas de Torrero y Bernadona. Donde los franceses habían instalado 30 cañones de sitio, 4 morteros y 12 obuses. En 27 horas que duró el cañoneo, se contaron mas de 1200 disparos, en su mayoría dirigidos a la Aljafería, que estaba defendida por una compañía de Cerezo y otra de cazadores de la legión portuguesa.

Los imperiales, consiguieron abrir brechas en los muros del castillo, pero el foso evitó el asalto de su infantería. También fueron alcanzadas las puertas Sancho y del Carmen.
Al amanecer del día 2, Palafox regresa a la ciudad con refuerzos, al tiempo que seis columnas
francesas de 500 a 600 hombres se dirigen hacia sus objetivos. Dos de ellas atacan las puertas del Carmen y Santa Engracia y la tercera el convento de San José. Las tres restantes se dirigieron a la puerta Sancho, Aljafería y los restos del cuartel de caballería.

Fueron recibidos por importante fuego de mosquetones, lo que evitó su entrada, a excepción de la puerta del Portillo. Pero hay estaba Agustina de Aragón, el certero disparo de cañón impidió el asalto. Esta ofensiva les causó a los franceses 500 nuevas bajas, cifra muy superior a los defensores.
Verdier, desconcertado por los sucesos, decidió cambiar de planes, concibiendo operaciones de una plaza fuerte, aún siendo Zaragoza una ciudad escasamente amurallada. Por ordenes del propio Napoleón, se empezó
a construir paralelas (trincheras de aproximación), entre los días 3 y 15 de julio.

Mientras tanto, Lefébvre acosaba los abastecimientos provenientes de Calatayud, Tauste y Tudela. Ya en Zaragoza, Verdier manda construir un puente de barcas, Ebro arriba, a la altura de Juslibol, con el objeto de cruzar tropas y tomar el Arrabal para así cerrar por completo el cerco. El 11 de julio consiguen cruzar el río, si bien con perdidas considerables.
El 12 se lanzan sobre el Arrabal, obligando a los defensores abandonar el convento de Jesús y las huertas. No perdieron el tiempo los sitiadores y emplazaron artillería, asimismo, se dedicaron al saqueo de los pueblos de alrededor, cortaron el caudal de las acequias, y quemaron las cosechas que estaban a punto de recolectarse.

La escasez de material de guerra y de alimentos se empezó a sentir, acentuándose con el paso del los días. Hay que destacar que en este primer asedio, el ejército napoleónico no logró cerrar por completo el perímetro a la capital, la cual, recibía suministros por la parte del Arrabal que no había sido conquistada. 

La táctica francesa continuaba, esta vez empleando hornillos o minas subterráneas, empleadas por primera vez en la puerta del Carmen y Torre del Pino. Si bien, fueron contraminadas por los defensores. Los trabajos de asedio proseguían consolidando paralelas, emplazando baterías y preparando el ataque general. Intuyendo que se estaba amasando el asalto definitivo a la plaza algunas altas instancias civiles, eclesiásticas y militares intentaron una rendición a espaldas de Palafox.
El capitán general enterado de estos acontecimientos, los mandó encarcelar el 20 de julio. Palafox, estaba convencido de resistir y recibir auxilios.

Verdier, conocedor de los problemas de Zaragoza se ensañaba con continuos bombardeos y asaltos,
con objeto de atemorizar y desmoralizar a la población.  El 1 de agosto, los franceses recibieron más refuerzos, con la llegada de la brigada del general Bozancourt, las tropas ascendían ya a 15000 soldados.
Entre los días 1 y 2 los imperiales, conquistaron dos conventos en los extramuros de la ciudad, el de
San José (en la actualidad, un parque junto al río Huerva) y el de los Capuchinos (hoy, la biblioteca de Aragón) en los cuales emplazaron artillería. De esta forma se completó el cerco de este a oeste, que
en toda su línea contaba con 38 cañones de grueso calibre. A las 4 de la madrugada del día 3 abrieron fuego todas las piezas, siendo alcanzado el Hospital de Nª Sª de Gracia (en la actualidad, el Banco de España). Repleto de enfermos, heridos y dementes, teniendo que ser evacuados a zonas más seguras.

El Ejército Francés
En el primer asedio estaba formado mayoritariamente por soldados polacos, con poca experiencia en el combate, pero compensada con la temible y eficaz artillería francesa. 
 

 
Vista del castillo de la Aljafería

 
Baterías artilleras francesas en el Monte de Torrero


    INICIO
1.INTRODUCCIÓN HISTÓRICA

6.EN CAMPO ABIERTO
11.SEGUNDO SITIO  I
2. ZARAGOZA EN 1808

7.PRIMER SITIO  I

12.SEGUNDO SITIO  II

3. MAPAS DE LA ÉPOCA

8. Primer Sitio II

13.SEGUNDO SITIO  III

4.CRISIS Y DESCONCIERTO

 9.PRIMER SITIO  III

14.SEGUNDO SITIO  IV

5 .INSURRECCIÓN

10.ENTRE DOS SITIOS

15.CAPITULACIÓN