PRÓLOGO
MENÚ DE LA WEB   Una vez más, Aragón fue escenario principal de una guerra no buscada; la guerra de la Independencia.Tuvo unas secuelas muy duraderas. Unos creían en el nacimiento del liberalismo constitucional, otros, la lucha popular en defensa de la tradición política absolutista.

Las noticias del levantamiento contra los franceses en Madrid el 2 de Mayo, rápidamente se 
conocieron en Zaragoza, donde labradores adinerados, comerciantes, algún noble y varios
miembros de la burguesía zaragozana, comenzaron a preparar el levantamiento contra Godoy y los "afrancesados". Propusieron esta sublevación a José Rebolledo de Palafox y Melci, un brigadier recién llegado a la ciudad.

A continuación y defendiendo como representante del Rey Fernando, la soberanía que le había sido usurpada en Bayona aceptó el cargo. Ya en los asedios la carencia de estrategia militar (hay que recordar que era guardia de corps), la suplió demostrando su valentía en los combates y sabiendo rodearse en todo momento de excelentes colaboradores.  

El carácter espontáneo del alzamiento contra el invasor fue aumentado por un fuerte sentimiento nacionalista, la unión entre paisanos y militares y la importancia simbólica y estratégica de la conquista de Zaragoza, explica la ferocidad de los combates.

1. INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
2. ZARAGOZA EN 1808
3. CRISIS Y DESCONCIERTO
4. INSURRECCCIÓN
5. EN CAMPO ABIERTO
6. PRIMER SITIO I
7. PRIMER SITIO II
8. PRIMER SITIO III
9. ENTRE DOS SITIOS
10. SEGUNDO SITIO I
11. SEGUNDO SITIO II
12. SEGUNDO SITIO III
13. SEGUNDO SITIO IV
14. CAPITULACIÓN
    El ejército estaba fundido con la población y en la vida urbana, sin retaguardia y con mala intendencia los defensores resistieron hasta última hora, esperando la presencia de refuerzos que nunca llegaron. Los generales franceses hinchados de victorias en toda Europa, no podían permitir que una ciudad se interpusiese en su avance hacia el interior y levante español. Comprendieron rápidamente que la batalla tenia un simbolismo importante y objetivos poco comunes. La defensa
de Zaragoza era un combate de desgaste y en cierto modo suicida.

 


Desde el primer momento sabían que los bombardeos y asaltos destruirían la ciudad, causando muchas bajas en la población civil. Hasta entonces los combates eran en campo abierto, con gran movilidad de infantería y caballería. Pero Zaragoza fue diferente, se luchó desde y dentro de las casas, en sus habitaciones y tejados, también en las calles preparadas por los defensores con trincheras y barricadas.
Parte de los ciudadanos pensaba que la defensa era inútil teniendo delante un ejército tan poderoso, asumían la conquista de la ciudad y esperaban tiempos mejores.

  Por contra, los defensores a ultranza los acusaban de traidores, poco patriotas y de no defender a sus familias y haciendas.
Los dos asedios que sufrió la ciudad fue un episodio más en el drama de la guerra de la Independencia, siendo una parte muy importante y trascendental de la historia de Zaragoza.